Durante el reinado de
Luis XIII en Francia, una personalidad emerge y crece cada vez más en cuanto a su poder, llegando a manejar prácticamente con sus propias manos el reino. Se trata del
Cardenal de Richelieu, un hombre de suma confianza de la corte real y que actuó prácticamente como el principal consejero del Rey.
De ahí que tuviera tanto poder sobre todo de decisión e influencia directa en las tomadas por
Luis XIII, durante los años 1624 y 1642 incluso, cuando fue sorprendido por la muerte.
El
objetivo de Richelieu fue fortalecer el poder monárquico delimitando para ello el poder tanto de la nobleza, como de los protestantes, crecientes dentro del reino en ese entonces.
Contra los protestantes, la lucha fue militar siendo derrotados en el año 1628 pese a contar con el apoyo de
Inglaterra en ese momento. En 1629
Richelieu firma la llamada
Gracia de Alais, en la cual le reconoce la libertad de culto y conciencia, pero les retira al mismo tiempo las fortalezas que poseían, con el fin de disminuirlos militarmente y restarles poder en todos los campos.
En cuanto a la nobleza, su dominación se da principalmente al
demoler los castillos realmente fuertes de aquellos, que pudiesen servir en un futuro como fortalezas de defensa para las rebeliones locales. Los nobles que procuraron conspirar en contra de la monarquía fueron directamente, ejecutados.
En cuanto a la economía, Richelieu se caracterizó por crear las famosas compañías de comercio como así fomentó el desarrollo de las industrias de lujo que se dedicaban principalmente a la exportación.
Una exportación a la que favoreció además mejorando los puertos del
Atlántico, como así colaborando y apoyando fehacientemente en el
poblamiento de Canadá y las Antillas. Además de ello generó descontento en la población pues debió aumentar los impuestos al verse en aprietos y necesitando el tesoro real aumentar en su caudal.
Limitó además, el poder de los
Parlamentos locales, como así jamás convocó a los
Estados Generales. Creó además el cargo de
Intendente, funcionarios de confianza de él designados a controlar a los
Gobernadores, limitando así el poder de éstos
Ya ingresando en el campo de la diplomacia internacional, el “
gobierno” de
Richelieu se caracterizó por tratar de
quitarle poder a los Habsburgo, dejando en claro esta intención en dos momentos claves, por un lado en la guerra contra
España y por otro el la
Guerra de los Treinta años.
Finalmente, los
aportes culturales de Richelieu se notaron en el campo de las artes, estimulándolas como por ejemplo, con la creación de la
Academia Francesa o la aparición de un periódico como fue la
Gaceta de Francia.
Tras su muerte,
Francia quedaría en una posición bastante buena, llegando al punto máximo con el ascenso en 1661 de
Luis XIV, el “
Rey Sol“.