viernes, 14 de septiembre de 2012

GRECIA

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El territorio griego se caracteriza por las numerosas montañas que lo recorren y que forman pequeños valles aislados. Este medio montañoso influyó en que los griegos no formaran reinos o imperios como los de China, Egipto o Mesopotamia, sino que en cada valle se desarrollaran ciudades-estado (polis) independientes. El mar los llevó a ser navegantes y buscar en otras tierras los productos que el suelo griego no ofrecía.

El marco geográfico de los griegos no se limitó al territorio situado al sur de la Península de los Balcanes, sino que abarcó también todas las islas del mar Egeo y las costas de Asia Menor, tal como lo muestra el siguiente mapa:
   


ETAPAS DE LA ANTIGUA GRECIA


CIVILIZACIÓN MICÉNICA
SIGLOS XVIII – XII a.C.

La civilización micénica la conocemos sólo a través de los hallazgos arqueológicos y los poemas épicos, la Iliada y la Odisea, que Homero compuso muchos siglos después. Al “periodo micénico” le siguieron casi cuatro siglos de crisis profunda sobre lo que existe muy poca información, etapa conocida como “Periodo Oscuro”.

PERIODO ARCAICO
SIGLOS VIII – VI a.C.

Durante este periodo los griegos construyeron las polis o ciudades estado independientes, que fue la forma de organización que los distinguió de otros pueblos. Se expandieron por las costas del Mediterráneo y del Mar Negro, fundando colonias (apoikias) que se identificaban con las respectivas ciudades de origen (metrópolis). Si bien es cierto que estas colonias eran totalmente independientes, mantuvieron con sus metrópolis una profunda unidad cultural a través de la religión y la lengua.

PERIODO CLÁSICO
 SIGLOS V – IV a.C.

Aquí, la civilización griega alcanzó su máximo esplendor. Grandes ciudades como Atenas, Esparta y Tebas disputaron el dominio del mundo griego. Atenas mostró, especialmente durante el gobierno de Pericles, la forma política más sobresaliente, la democracia. Es en este periodo cuando florece el teatro (tragedia y comedia), la historia (Heródoto y Tucídides) la filosofía de Sócrates, Platón y Aristóteles.

HELENISMO
 FINES SIGLOS IV – II a.C.

A fines del siglo IV a.C. Grecia fue sometida por Macedonia. Alejandro Magno conquistó un enorme imperio que incluía Egipto y Mesopotamia, surgiendo, fruto del contacto de los griegos con estos pueblos, la civilización helenística. Este período terminó con la conquista romana, pero la civilización griega sobrevivió en la asimilación que de gran parte de ella hicieron los vencedores.



            

jueves, 13 de septiembre de 2012

GRANDES PERSONAJES DE LA HISTORIA EN VIDEOS

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STALIN






NERON






CALIGULA





ANIBAL BARCA






JULIO CESAR






CLEOPATRA





ALEJANDRO MAGNO





ATILA




viernes, 13 de abril de 2012

LUIS XIV : LA TOMA DEL PODER . "EL ESTADO SOY YO "

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Rey de Francia a los trece años, Luis XIV nunca olvidó una infancia marcada por revueltas, intrigas y desaires. Así, tras la muerte de su madre, Ana de Austria, y del cardenal Mazarino, en 1661 asumió todo el poder y proclamó: «el Estado soy yo».

A los 13 años era ya rey de Francia de pleno derecho. Pero fue una década después, en 1661, cuando Luis XIV tomó las riendas del gobierno y proclamó: «El Estado soy yo». A los 23 años, Luis llevaba diez actuando como soberano, pero siempre a la sombra de su madre, Ana de Austria, y del favorito de ésta, el cardenal Mazarino. Hasta entonces no habí adestacado más que por su gusto por el boato y sus devaneos amorosos, y no había mostrado un excesivo interés por los asuntos políticos. El anuncio de 1661 no fue simplemente un buen propósito de un día, sino que inauguró un largo reinado en el que el rey ejerció una autoridad personal indiscutida y llegó a ser admirado y temido a partes iguales en Francia y en toda Europa. La Fronda, la guerra civil que asoló Francia entre 1648 y 1653, marcó profundamente la mentalidad de Luis XIV. El mayor trauma para el joven fue ver cómo la autoridad real y el prestigio de la monarquía eran arrastrados por el fango. Mazarino, víctima del odio general por su condición de extranjero y su avaricia, se vio obligado a dejar el país en 1651. La madre del rey, Ana de Austria, de origen español, tampoco se libró de críticas ofensivas en la infinidad de panfletos que circularon por el país. El recuerdo de aquellas ofensas a su dignidad de monarca y el espectáculo de ver a los franceses luchando entre sí quedaron grabados en el recuerdo de Luis XIV. Ahí nació su empeño por imponer la unidad y cohesión de Francia en los años posteriores. El deseo de evitar una nueva Fronda fue lo que lo llevó a alejar a la nobleza de los asuntos de Estado y asumir el gobierno en solitario. Para resguardarse del torbellino popular parisino, Luis XIV decidió buscar una residencia lo más alejada de París: Versalles. A continuación solicitó el regreso de Mazarino, y éste se convirtió en su maestro en el arte de gobernar. Y fue el propio cardenal Mazarino quien alentó la pasión amorosa de Luis XIV, a través de sus tres bellas sobrinas, las hermanas Mancini, que habíaacogido en su casa. Su gran amor de juventud fue María Mancini. Pero a pesar de estar perdidamente enamorado, el joven tuvo que renunciar a ella para casarse con la infanta María Teresa de Austria, hija del rey Felipe IV de España. Se trataba de un enlace por conveniencia cuya preparación había exigido arduas negociaciones diplomáticas con las que se quería consagrar la paz entre España y Francia. Tuvieron seis hijos, aunque sólo el primero llegaría a la edad adulta. Cuando murió Mazarino, el 8 de marzo de 1661, Luis XIV decidió que todo pasaría por sus manos, nada escaparía a su control personal. En lo sucesivo, Luis XIV no dejaría que nadie, ni en Francia ni en el extranjero, eclipsara su gloria. Entonces emprendió el gran proyecto artístico de su reinado: el palacio de Versalles. En pocos años, gracias al trabajo de miles de hombres en penosas condiciones a causa de la insalubridad del lugar, Luis lo transformó en un palacio pensado para impresionar al mundo, con sus jardines, estatuas, colecciones de pintura y esplendorosas fiestas.
                       
                           

                            
 

viernes, 30 de marzo de 2012

CARDENAL MAZARINO

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Mazarino era gran defensor del absolutismo monárquico. El Parlamento estaba dominado por los nobles y burgueses, que durante el reinado de Luis XIII y del ministro Richelieu, habían visto reducidos sus poderes. Con el reinado del pequeño Luis XIV, tuvieron la vaga ilusión de recuperar sus poderes perdidos, pero Mazarino siguió la misma política anterior de fortalecimiento del poder real, recrudeciendo el conflicto entre el poder real y los privilegios parlamentarios. Además se propuso extender a Francia a los que consideraba eran sus fronteras naturales, delimitadas por los Alpes, los Pirineos y el río Rin, que era lo que había ocupado anteriormente la Galia.
En el año 1648 logró terminar con la Guerra de los Treinta Años, celebrando el Tratado de Westfalia. Esta guerra había ocasionado la crisis financiera de Francia, lo que le obligó a tomar medidas que no fueron bien vistas por la población. Su gran enemigo fue Gastón de Borbón, Duque de Orleans, hermano menor de Luis XIII, que también conspiró contra Richelieu.
Sufrió el exilio en 1648, luego de la revolución de La Fronda (1648-1653) nombre que deriva de las hondas que usaron los insurrectos para arrojar piedras (frondeur significa hondero). Los nobles parisinos, rebeldes al pago de impuestos, y a la presión fiscal que implicaba la guerra de los treinta años, impuestas estas presiones a través de Particelli d’Émery, intendente de finanzas, se levantaron contra el rey y su corte. Al principio pudo controlar la revuelta, atacando el Parlamento parisino, pero el pueblo levantó barricadas, y la gran resistencia lo obligó a huir. Logró luego algunos triunfos pero fue desterrado en 1650, al ser vencido por las fuerzas comandadas por el cardenal de Retz. Pudo regresar en 1652, y reingresar nuevamente en la Corte un año después, triunfante, para proseguir con su obra.

En 1654, a pesar de que ya Luis XIV era mayor de edad, siguió ejerciendo importantes funciones de gobierno.
Obtuvo el Rosellón, cuando en 1659, tras la paz de los Pirineos, triunfó sobre España, aliado con Inglaterra, Alemania y los Países Bajos.
Falleció el 9 de marzo de 1661, en el castillo de Vincennes, al este de la ciudad de París, legando a Francia su cuantiosa fortuna. Por disposición de última voluntad ordenó fundar el colegio de Cuatro Naciones, llamado así pues allí recibirían educación sesenta miembros de la nobleza pertenecientes a las cuatro provincias que se unieron a Francia por el Tratado de Westfalia y los Pirineos (Alsacia, Artois, Piñerol y los condados catalanes de la Cerdaña y del Rosellón ), a ella también legó su Biblioteca. Ese colegio luego sería el Instituto de Francia.

                                  

CARDENAL DE RICHELEAU

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Durante el reinado de Luis XIII en Francia, una personalidad emerge y crece cada vez más en cuanto a su poder, llegando a manejar prácticamente con sus propias manos el reino. Se trata del Cardenal  de Richelieu, un hombre de suma confianza  de la corte real y que actuó prácticamente como el principal consejero del Rey.

De ahí que tuviera tanto poder sobre todo de decisión e influencia directa en las tomadas por Luis XIII, durante los años 1624 y 1642 incluso, cuando fue sorprendido por la muerte.
El objetivo de Richelieu fue fortalecer el poder monárquico delimitando para ello el poder tanto de la nobleza, como de los protestantes, crecientes dentro del reino en ese entonces.


Contra los protestantes, la lucha fue militar siendo derrotados en el año 1628 pese a contar con el apoyo de Inglaterra en ese momento. En 1629 Richelieu firma la llamada Gracia de Alais, en la cual le reconoce la libertad de culto y conciencia, pero les retira al mismo tiempo las fortalezas que poseían, con el fin de disminuirlos militarmente y restarles poder en todos los campos.


                                            Luis XIII y el Cardenal de Richelieu

En cuanto a la nobleza, su dominación se da principalmente al demoler los castillos realmente fuertes de aquellos, que pudiesen servir en un futuro como fortalezas de defensa para las rebeliones locales. Los nobles que procuraron conspirar en contra de la monarquía fueron directamente, ejecutados.
En cuanto a la economía, Richelieu se caracterizó por crear las famosas compañías de comercio como así fomentó el desarrollo de las industrias de lujo que se dedicaban principalmente a la exportación.
Una exportación a la que favoreció además mejorando los puertos del Atlántico, como así colaborando y apoyando fehacientemente en el poblamiento de Canadá y las Antillas. Además de ello generó descontento en la población pues debió aumentar los impuestos al verse en aprietos y necesitando el tesoro real aumentar en su caudal.
Limitó además, el poder de los Parlamentos locales, como así jamás convocó a los Estados Generales. Creó además el cargo de Intendente, funcionarios de confianza de él designados a controlar a los Gobernadores, limitando así el poder de éstos

Ya ingresando en el campo de la diplomacia internacional, el “gobierno” de Richelieu se caracterizó por tratar de quitarle poder a los Habsburgo, dejando en claro esta intención en dos momentos claves, por un lado en la guerra contra España y por otro el la Guerra de los Treinta años.
Finalmente, los aportes culturales de Richelieu se notaron en el campo de las artes,  estimulándolas como por ejemplo, con la creación de la Academia Francesa o la aparición de un periódico como fue la Gaceta de Francia.
Tras su muerte, Francia quedaría en una posición bastante buena, llegando al punto máximo con el ascenso en 1661 de Luis XIV, el “Rey Sol“.


                               
                      

EDICTO DE NANTES

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El edicto de Nantes, firmado el 13 de abril de 1598 por el rey Enrique IV de Francia, fue un decreto que autorizaba la libertad de culto, con ciertos límites, a los protestantes calvinistas.1 La promulgación de este edicto puso fin a las Guerras de Religión que convulsionaron Francia durante el siglo XVI y cuyo punto culminante fue la Matanza de San Bartolomé de 1572. Enrique IV, también protestante, se convirtió al catolicismo para poder acceder al trono. El primer artículo es un artículo de amnistía que ponía fin a la guerra civil.

El edicto de Nantes "no fue un acto gracioso debido a la voluntad del Rey en la plenitud de su soberanía, sino un tratado en el que los artículos fueron debatidos con beligerancia".2 Garantizando la libertad de conciencia en todo el reino, se aseguraba también la libertad de culto en aquellos lugares en los que los protestantes ya estaban instalados desde antes de 1597, así como en sus 3500 castillos

REVOCACION DEL EDICTO DE NANTES

Luis XIV está en la cumbre de su gloria. Se siente con fuerzas para atacar la situación religiosa del país; los hugonotes mantenían los privilegios del Edicto de Gracia de Richelieu, pero el rey quería unidad absoluta de religión: abjuración o destierro son las posibilidades que se ofrecen a los disidentes. -En octubre de 1685 revocó el edicto de Nantes, carta de coexistencia redactada por Enrique IV, y gran número de hugonotes prefirieron marcharse del país.
 





lunes, 17 de octubre de 2011

LAS TRES JORNADAS GLORIOSAS

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   La Restauración sucede al Primer Imperio y determina el regreso de la monarquía y de los Borbones. Los reyes aceptan limitar su poder y garantizar algunas libertades mediante la Carta de 1814. Los dos hermanos pequeños de Luis XVI se suceden en el poder. Luis XVIII rey de 1814 a 1824, periodo interrumpido por los Cien días, del 20 de marzo al 22 de junio de 1815, y durante el que Napoleón I regresa al poder, antes de la derrota de Waterloo que marca el final definitivo de su reinado.
Carlos X se instala posteriormente en el trono de Francia, de 1824 a 1830. La Restauración finaliza con la
revolución de julio de 1830 que conduce a la abdicación de Carlos X.
Tras una larga crisis ministerial y posteriormente parlamentaria, el rey Carlos X,autor de un golpe de fuerza constitucional el 25 de julio de 1830, pone al pueblo de París en su contra. Durante el 27, 28 y 29 de julio de 1830, jornadas bautizadas como las "Tres Gloriosas", los amotinados erigen barricadas en las calles y se enfrentan al ejército en sangrientos combates que provocan más de mil muertos. Carlos X y la familia real huyen de París. Los diputados liberales controlan la revuelta popular y hacen admitir la
instauración de la monarquía constitucional. ¡A rey muerto, rey puesto! La dinastía de los Borbones fue
suplantada por la dinastía de los Orleáns, con Luis Felipe I. Sin embargo, la monarquía ya no es absolutista y la bandera blanca cede de nuevo el paso a la bandera tricolor, realzada por el gallo galo. El rey de Francia es a partir de entonces el rey de los franceses.